Cuando hablamos de bicarbonato, casi todo el mundo piensa automáticamente en el bicarbonato de sodio. Sin embargo, existe otra forma mucho menos conocida que presenta características especialmente interesantes: el bicarbonato potásico.
El bicarbonato potásico, también llamado bicarbonato de potasio o hidrogenocarbonato de potasio, es un compuesto mineral cuya fórmula química es KHCO₃. En alimentación también puede encontrarse identificado como E501(ii), estando autorizado en la Unión Europea como aditivo alimentario.
Su principal diferencia frente al bicarbonato sódico está precisamente en el mineral que lo acompaña. Mientras el bicarbonato convencional aporta sodio, el bicarbonato potásico aporta potasio.
Una fuente concentrada de potasio
El potasio es uno de los principales minerales y electrolitos del organismo. Participa en numerosos procesos fisiológicos relacionados con la transmisión nerviosa, la contracción muscular y la regulación de los líquidos corporales.
El bicarbonato potásico contiene aproximadamente un 39 % de potasio elemental, por lo que constituye una fuente muy concentrada de este mineral.
De manera aproximada:
👉🏼 1 g de bicarbonato potásico aporta unos 390 mg de potasio elemental.
Esta elevada concentración permite aportar potasio sin incorporar simultáneamente grandes cantidades de sodio.
¿Qué propiedades tiene el potasio?
El potasio desempeña numerosas funciones fisiológicas. De hecho, la legislación europea reconoce oficialmente tres declaraciones de propiedades saludables.
El potasio:
- Contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso.
- Contribuye al funcionamiento normal de los músculos.
- Contribuye al mantenimiento de una presión arterial normal.
Estas propiedades están recogidas en el Reglamento (UE) 432/2012 relativo a las declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos.
Función muscular
La contracción y relajación muscular dependen, entre otros factores, de una distribución adecuada de minerales como potasio, sodio, calcio y magnesio.
El potasio participa en los impulsos eléctricos que permiten que las fibras musculares respondan correctamente, por lo que mantener una ingesta adecuada resulta importante tanto para la musculatura esquelética como para otros tejidos musculares.
Sistema nervioso
Los nervios transmiten información mediante señales eléctricas generadas por el movimiento de diferentes electrolitos a través de las membranas celulares.
El potasio desempeña un papel fundamental en este proceso y contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso.
Presión arterial
El equilibrio entre sodio y potasio es uno de los factores nutricionales relacionados con la regulación de la presión arterial.
Por esta razón, una alimentación rica en alimentos que aportan potasio, como verduras, frutas, legumbres o frutos secos, forma parte de las recomendaciones habituales de alimentación saludable.
El potasio contribuye oficialmente al mantenimiento de una presión arterial normal.
Bicarbonato potásico y equilibrio electrolítico
El potasio es uno de los principales electrolitos del organismo.
Los electrolitos son minerales que poseen carga eléctrica cuando se encuentran disueltos en los líquidos corporales y participan en funciones tan importantes como:
transmisión de los impulsos nerviosos;
- contracción muscular
- distribución de líquidos entre el interior y el exterior de las células.
El bicarbonato potásico presenta aquí una característica particular: permite aportar potasio junto con bicarbonato sin aportar sodio.
Esta es precisamente una de las diferencias más interesantes respecto al bicarbonato sódico.
Bicarbonato potásico frente a bicarbonato de sodio
Aunque ambos pertenecen a la misma familia química, no son exactamente iguales.

¿Qué relación tiene con el equilibrio ácido-base?
Aquí aparece una de las características más interesantes del bicarbonato.
El organismo produce continuamente sustancias ácidas como consecuencia de su metabolismo y dispone de diferentes mecanismos para mantener dentro de unos márgenes muy estrechos su equilibrio ácido-base.

Uno de estos mecanismos utiliza precisamente el sistema bicarbonato/ácido carbónico, mientras que los pulmones y los riñones desempeñan un papel fundamental en la regulación final.
Esto no significa que tomar bicarbonato potásico pueda “alcalinizar la sangre” de una persona sana. El pH sanguíneo está estrechamente regulado por el organismo.
Sin embargo, diferentes investigaciones han estudiado las sales alcalinas de potasio en relación con la carga ácida de la alimentación y la excreción renal de ácido. En ensayos realizados con bicarbonato potásico se ha observado una disminución de la excreción neta de ácido en orina.
Por ello, resulta más correcto hablar de equilibrio ácido-base y metabolismo de los ácidos de la dieta que afirmar simplemente que un producto “alcaliniza el organismo”.
Bicarbonato potásico y metabolismo mineral
Una de las áreas más interesantes de investigación sobre el bicarbonato potásico está relacionada con el metabolismo del calcio.
Diversos ensayos clínicos han observado que la suplementación con bicarbonato potásico puede disminuir la eliminación urinaria de calcio.
En un ensayo aleatorizado realizado en hombres y mujeres de edad avanzada también se observaron modificaciones favorables en algunos marcadores relacionados con la remodelación ósea.
Un metaanálisis que estudió sales alcalinas de potasio, principalmente bicarbonato y citrato de potasio, encontró igualmente una reducción de la excreción urinaria de calcio y de determinados marcadores de resorción ósea.
Estos resultados constituyen una línea de investigación interesante, aunque no deben interpretarse como que el bicarbonato potásico pueda prevenir o tratar por sí mismo enfermedades de los huesos.
¿Dónde encontramos potasio naturalmente?
Conviene recordar que el potasio está ampliamente distribuido en los alimentos.
Algunas fuentes alimentarias importantes son:
- verduras y hortalizas
- patatas y boniatos
- aguacate
- plátano y otras frutas
- legumbres
- frutos secos
- pescado
- lácteos
Una alimentación rica en vegetales suele proporcionar cantidades importantes de potasio de manera natural.
Aunque estos alimentos aportan sales de bicarbonato, el estilo de vida acidificante de la mayoría de la población hace que el pH de casi todas las personas sea ácido, bien en saliva u orina. Una simple prueba con una tira para medir el pH es la prueba más evidente.
Entre los miles de pacientes que he podido recibir en mi consulta, no he podido encontrar uno sólo que tuviera un pH alcalino. El problema es que nunca nos han enseñado que el organismo, literalmente, se descompone, degenera, desmineraliza y pierde su energía en un estado ácido.
El bicarbonato potásico simplemente representa otra forma concentrada de aportar este mineral.
Precauciones con el bicarbonato potásico
Precisamente porque aporta una cantidad considerable de potasio, no debe utilizarse indiscriminadamente. La EFSA establece una ingesta adecuada de aproximadamente 3.500 mg de potasio diarios para la población adulta.
Las personas con insuficiencia renal o alteraciones en la eliminación del potasio deben tener especial precaución, ya que una acumulación excesiva de potasio en sangre puede producir hiperpotasemia.
También puede ser necesario consultar previamente con un profesional sanitario cuando se toman medicamentos que pueden aumentar el potasio sanguíneo, especialmente determinados medicamentos para la hipertensión o diuréticos ahorradores de potasio.
La suplementación tampoco debe sustituir una alimentación variada y equilibrada.
En resumen
El bicarbonato potásico es mucho más que una simple alternativa al bicarbonato tradicional.
Combina bicarbonato y potasio en un único compuesto, proporcionando una elevada concentración de potasio sin aportar sodio.
Su contenido en potasio resulta especialmente interesante porque este mineral:
- contribuye al funcionamiento normal de los músculos
- contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso
- contribuye al mantenimiento de una presión arterial normal
Además, el bicarbonato potásico presenta aplicaciones alimentarias como regulador de acidez y continúa siendo objeto de investigación por su relación con el equilibrio ácido-base, la excreción renal de ácido y el metabolismo mineral.
Una forma sencilla y versátil de incorporar potasio que permite ampliar las posibilidades frente al conocido bicarbonato de sodio.
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