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El Engaño del Colesterol

El Engaño del Colesterol

Colesterol, la sociedad está obsesionada por esta palabra. Tanto es así, que algunos dicen que tienen “colesterol” como si en sí mismo fuera malo. Esto ha creado una psicosis colectiva y mundial que la obsesión generalizada es bajar el colesterol a cualquier precio.

El colesterol no es un veneno o toxina mortal.  Es una proteína grasa (Lipoproteína) que existe en todo nuestro organismo. Nos es necesaria para tener salud.

Guy Schencker y Roland Grisante, resumieron a la perfección la idea tan ridícula de creer que el colesterol es una sustancia dañina y que debe ser eliminada. Piensa por un momento en tantas funciones fisiologías vitales que este desempeña en nuestro cuerpo:

  • Tu cerebro está hecho de colesterol.
  • Tus nervios están hechos de colesterol.
  • Tu cuerpo lo utiliza para fabricar hormonas sexuales y suprarrenales.
  • La leche materna proporción más del 50% de sus calorías en forma de grasa mayormente saturada. ¡Proporciona más colesterol que ningún otro alimento!
  • Sin el, tu cuerpo no podría absorber vitaminas liposolubles como la vitamina A y la vitamina E.
  • Cada célula de tu cuerpo está rodeada por una membrana que lo contiene y sin ella, ninguna célula de tu cuerpo podría funcionar.
  • El colesterol es tan importante que tu hígado produce diariamente 2000 mg.

En el año 2001, nueve “expertos” se reunieron para cambiar los marcadores del colesterol.

El Hígado y el Colesterol

El hígado es el órgano que regula el colesterol. Si este funciona mal o acumula grasa, puede hacer que los niveles varíen.  Una de las hormonas que fabrica el hígado son los corticoesteroides que actúan como antiinflamatorios naturales. Cuando se toman estatinas y se rebaja el nivel del colesterol por debajo de lo normal, se termina sufriendo de diversos dolores y entonces hay que añadir un segundo fármaco para hacer frente al efecto secundario del primero.

 

Qué Ocurre Cuando se Baja Demasiado el Colesterol

El cerebro tiene la mayor concentración de colesterol del organismo. Si baja por debajo de su nivel normal, comienzan a aparecer problemas neurológicos. Se han relacionado los bajos niveles de colesterol con depresión, ansiedad, bipolaridad, suicidio, Párkinson y cáncer.

La inflamación lo aumenta ya que cuando ocurre se inflaman las arterias también y el cuerpo usa el colesterol para “repararlas”.  Cuanto más daño arterial, más necesidad de colesterol. Pero este último no es el problema en sí mismo, sino que es un “reparador” de arterias defectuosas. Es cierto que se forma una placa, pero no por culpa de este.

 

Cómo se nos ha Creado esta Psicosis

Años atrás se consideraba que tener un colesterol total de 300 mg/dL era normal.  En los años 2001 y 2004 un panel de “expertos” decidió que los niveles normales había que rebajarlos y se pasó de 300 a 250, y más tarde a 200. Previamente se había hecho una campaña para desprestigiar al colesterol. Durante esos años se comenzó a entrenar a los médicos para hacerles creer que la gente tenía que tener un nivel inferior de lo anteriormente establecido. Y a partir de esa mentira médica surgieron otras tres que se hicieron creer millones. Se les dijo que:

1.Tenían el colesterol elevado.

2.Que corrían un riesgo.

3.Que necesitaban usar estatinas.

Desde aquellos años hasta hoy se han acumulado tantas evidencias para dejar de demonizar el colesterol, que un grupo de científicos, médicos y escritores han formado una plataforma para desmitificarlo. Puedes consultar su web (en inglés) aquí

 

Qué Hacer si Hay Demasiado Colesterol

1-Elimina el azúcar refinado en todas sus formas ya que se convierte en colesterol. Cuando a unas focas se les dio de comer azúcar y harina, todas lo desarrollaron. (“Azúcar, Azúcar”, M.O.Bruker. Editorial Integral)

2-Sustituye las harinas refinadas por integrales.

3-Bebe mínimo dos litros de líquido al día.

4-Reduce, y mejor elimina, los alimentos de origen animal, empezando en primer lugar por las carnes.

5-En el caso de que tu colesterol realmente esté elevado, puedes usar Omega 3 no oxidado y sin mercurio, o levadura roja de arroz para ayudar a bajarlo. En el primer caso es muy importante saber que la mayoría de los Omega3 que se venden están oxidados y además contaminados. Extraer el aceite omega de los pescados de tal forma que no se oxide es más caro, y si además se hace pasar el aceite por otro proceso para eliminar el mercurio lo encarece aún más. Pero no recomendaría a nadie usar otro Omega3 que no se haya tratado de esa forma. Los demás pueden los beneficios propios del aceite, pero los perjuicios son tales que es mejor NO usarlos.

 

 

Este es un extraordinario documental de la TV francesa contando toda la verdad sobre el colesterol:

Si aún necesitas más información para desmitificarlo, aquí están refutados los mitos del colesterol.

Juan Torrontegui

 

LOS 4 MITOS DEL COLESTEROL

Siempre que una gran mentira se construye en torno a un tema tan sensible como el de la salud y que además se generaliza hasta el punto de ser totalmente creíble, es muy difícil desacreditarla sin causar consecuencias.

Veamos pues, cuales son los mitos del colesterol que se han difundido sobre la población a través de tácticas manipuladoras de marketing.

Mito 1: “El nivel elevado del colesterol  LDL es la causa del aterosclerosis y las enfermedades cardiacas”.

Un factor común entre estas enfermedades coincide con un LDL oxidado; pero de hecho el colesterol (LDL) NO MUESTRA ninguna correlación con los niveles de serum del LDL original. Más bien, un estado antioxidante, es el factor clave que influye en las concentraciones de serum del LDL oxidado.

¿De dónde viene el colesterol oxidado?

El colesterol LDL se oxida en el cuerpo debido al consumo de aceites artificiales parcialmente hidrogenados (grasa trans), aceites vegetales, alimentos genéticamente modificados, una dieta al en azúcares refinados, alcohol y tabaco.

Se encuentra en el huevo en polvo, leche en polvo, en las carnes y grasas calentadas a altas temperaturas (fritos).

Un alto nivel oxidativo en el cuerpo, coincide normalmente con una actividad de radicales libres en los tejidos.

El cuerpo lo crea más como respuesta para enfrentar los problemas inflamatorios. Por lo tanto, no es un problema sino una solución curativa que activa nuestro cuerpo. El peligro real radica en la inflamación de las paredes arteriales; si esto no se controla, podría restringirse el flujo sanguíneo hacia el corazón y el cerebro, y desembocar en un ataque cardíaco o derrame cerebral.

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De hecho, la relación de triglicéridos /colesterol HDL, es, probablemente el factor de riesgo numero une de las enfermedades cardiovasculares. En esta lucha contra “el demonio” del colesterol, se tienen en el olvido los niveles altos de una sustancia llamada homocisteina.

La homocisteina está interrelacionada con la acumulación patológica de placa en la arteria y la tendencia de formar coágulos; ambos, una combinación mortal.

Los niveles altos de homocisteina se reducen con: ácido fólico, vitamina B6, B12 y colina.

En resumen, un nivel alto de colesterol LDL, nos indica la presencia de un desequilibrio metabólico y que requiere de nuestra atención.

Las verdaderas causas de los ataques cardiacos, trombosis e ictus, son:

  • Altos niveles de triglicéridos.
  • Altos niveles de homocisteina.
  • Deficiencia dietética de grasas saturadas y colesterol.
  • Sobrecarga de alimentos con alto contenido en colesterol oxidado.

 

Mito 2: Colesterol “Bueno” y Colesterol “Malo”

Colesterol

Las dos lipoproteínas que más abundan en nuestro cuerpo son:

  • LDL – Lipoproteínas de baja densidad (Low Density Lipoprotein)
  • HDL –Lipoproteína de alta propiedad (High Density Lipoprotein)

El LDL transporta el colesterol desde el hígado hasta las membranas celulares de los tejidos.

El HDL devuelve el colesterol que las membranas han desechado, lo transporta hacia el hígado para ser reciclado o excretado.

LDL y HDL, no son ni buenos ni malos, sino simplemente son colesterol.

Esta teoría inventada del colesterol “bueno y malo” establece un paradigma que defiende lo siguiente. El LDL forma depósitos grasos en las paredes arteriales; se convierten en placas que aumentan en tamaño, se rompen y estimulan la formación de coágulos sanguíneos que bloquean las arterias.

El DHL, por el contrario, contrarresta la acción del LDL eliminando el colesterol depositado en las arterias transportándolo de vuelta al hígado para ser finalmente eliminado.

Este paradigma es demasiado simplista y no está respaldado por ningún tipo de evidencia científica, historia o clínica.

Mito 3: Los alimentos ricos en grasas saturadas y el colesterol provocan un aumento del “colesterol malo “

En la década de los 60 se ignoraba por completo el colesterol alto, a menos que excediera los 300. Se consideraba un problema si la cifra superaba los 250. Entonces se recomendaba que las personas no comieran demasiados huevos y carnes para reducir el riesgo de las enfermedades cardiacas.

No fue la profesión médica la que lanzo a la fama el dicho de que el colesterol era peligroso, sino la industria alimenticia inicio el gran movimiento contra el colesterol liderado por la industria de aceite de semillas. Archer Daniels Midland quiso vender aceite de soja para dirigir la lucha contra el y las grasas saturadas. Se prohibió la importación de aceite de coco y palma y también se redujo drásticamente el consumo de la mantequilla. El gran plan calculado había sido premeditado para que la margarina salvara a la nación.

Pronto, entraron en acción las estatinas, unas drogas que fueron inventadas para dar otra vuelta al paradigma médico y la guerra entre el colesterol y las grasas saturadas.

En 1994, el Journal of the American Medical Association, 1999; 281(15):1387-94) publicó lo siguiente:

“No existe ninguna conexión entre comer huevos y el riesgo de padecer enfermedades cardiacas o accidentes cerebrovasculares en hombres o en mujeres”

Un estudio publicado por Gilman et al and published in the December 24, 1997 Journal of the American Medical Association: CUANTAS MÁS GRASAS SATURADAS SE CONSUMEN, MENOS PROBABILIDADES HABRÁ DE SUFRIR UNA TROMBOSIS.

Este estudio demuestra que el consumo de grasas saturadas producen un efecto protector sobre nuestra salud. EL RIESGO DE SUFRIR UN ACCIDENTE CEREBROVASCULAR DISMINUYE EN UN 15% POR CADA 3% DE LA INGESTA DE GRASAS SATURADAS.

William Castelli M.D., director del Framingham Heart Study, que originalmente defendía que el colesterol era la causa de enfermedades cardiovasculares, señala que: LAS PERSONAS CON UN NIVEL INFERIOR A 200, SUFREN CASI EL 40% DE TODOS LOS ATAQUES CARDIACOS.

Por otro lado, en 1997, Leddy, realizo un estudio muy interesante en  “Medicina y Ciencia en Deportes y Ejercicios” (Volumen 29).

Los atletas de élite, tanto hombres como mujeres, primeramente, fueron adaptados a una dieta alta en grasas y posteriormente a otra baja en grasas.

Los resultados mostraron que mientras los atletas consumían la dieta baja en grasas, no solo experimentaron una disminución mesurable en su rendimiento deportivo, sino que además los resultados del colesterol HDL disminuyeron significativamente y los triglicéridos aumentaron. Ambos resultados son factores de alto riesgo en enfermedades cardiovasculares.

El aceite de maíz, aceite de soja, de cacahuete… excepto los aceites de oliva, de coco y de palma prensados en frío, aceleran el proceso de envejecimiento en general. Crean un daño catabólico en todo el cuerpo, y sobre todo un deterioro oxidativo en las paredes de los vasos sanguíneos y en el corazón acelerando posibles crisis cardiovasculares.

Mito 4: “Las estatinas son seguras”

El peligro principal del consumo de estatinas son daños hepáticos. Esta droga bloquea la encima HMG CoA reductasa de tal manera que el hígado no puede sintetizar su propio colesterol. Por consiguiente, las estatinas interfieren en el metabolismo natural hepático inhibiendo la producción de muchas sustancias esenciales para nuestra salud y dañando al hígado durante este proceso.

Por este motivo la medicina recomienda que los pacientes que consumen estatinas controlen sus enzimas hepáticos cada seis meses.

Nuestro hígado produce diariamente unos 2000 mg. de colesterol.

¿Realmente crees que está tratando de destruirnos con enfermedades cardiovasculares? No. El colesterol es tan esencial y tiene tantas funciones que no podríamos vivir sin él.

El segundo gran peligro causado por el consumo de estatinas son los dolores musculares y óseos. Estos pueden ser severos y con frecuencia son diagnosticados erróneamente. La mayoría de los médicos no son conscientes de los efectos secundarios que producen las estatinas y a menudo los pacientes reciben diagnostico erróneos de tendinitis, bursitis, y síndrome del manguito rotador. Incluso existen casos en los que los pacientes son sometidos a cirugías musculares de hueso sin necesidad alguna. Ha habido casos de pacientes que por haber consumido estatinas sufrieron una insuficiencia renal causándoles la muerte. Otros han tenido dolencias musculares tan graves que no pueden moverse ni respirar por sí mismos.

Las estatinas agotan los niveles de la coenzima Q10 en el cuerpo. Sin Co-Q10 las mitocondrias dejan de producir energía provocando dolores musculares y de movilidad. Del mismo modo el corazón queda resentido, pues necesitas también de mucha energía.

Los fabricantes de estatinas han reconocido el hecho de que estas sí deprimen el sistema inmunológico y que podría desembocar en cáncer y enfermedades infecciosas si se recomiendan en casos de artritis inflamatoria o al tomar inmunosupresores en los pacientes trasplantados.

  • Por tanto, los niveles altos en la sangre, no provienen de ingerir alimentos con alto contenido de colesterol, sino que provienen de tu propio metabolismo poco eficiente a la hora de manejar el colesterol que necesitas.

 

Fuentes:

Colpo, Anthoni. LDL Cholesterol: “Bad Cholesterol, or Bad Science?

Guy Schenker D.C. and Ronald Grisanti D.C., D.A.B.C.O., M.S. – The Cholesterol Farce

Kendrick, Malcolm MD. – The Great Cholesterol Con

Lundell, Dwight, MD. The Cholesterol Lie Exposed

Taubes, Gary. The Soft Science of Dietary Fat

Sally Fallon and Mary G. Enig, PhD. Dangers of Statin Drugs: What You Haven’t Been Told About Popular Cholesterol-Lowering Medicines.

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